Cómo bajar la potencia contratada y reducir tu factura
Según la CNMC, cerca del 66% de los hogares españoles tiene contratada más potencia de la que necesita, con un exceso medio de 1,35 kW. Como el término de potencia es un coste fijo que supone entre el 30% y el 40% de la factura, ajustarlo es una de las formas más rápidas de pagar menos sin cambiar tus hábitos de consumo.
¿Cuánto se ahorra al bajar la potencia contratada?
En la tarifa 2.0TD pagas dos potencias: punta (P1) y valle (P2). En 2026 el peaje regulado del BOE ronda los 32-34 €/kW al año en P1 y apenas 0,69 €/kW al año en P2, a lo que tu comercializadora suma su margen. En la práctica, cada kW que bajas en punta te ahorra entre 40 y 60 €/año (peaje + margen + impuestos). Bajar de 5,75 a 4,6 kW, por ejemplo, supone recortar más de 1 kW y rebajar unos 50-60 € anuales. Puedes estimar tu caso real con nuestra calculadora.
Cómo calcular la potencia que necesitas
La fórmula sencilla es: suma de potencia de los aparatos que usas a la vez × factor de simultaneidad + 1 kW de margen. Estas son las potencias normalizadas (en múltiplos de 0,1 kW) más habituales:
- 3,45 kW: pisos pequeños o segunda vivienda con cocina de gas.
- 4,6 kW: viviendas medias, 2-3 personas, cocina eléctrica.
- 5,75 kW: familias, vitrocerámica de inducción y varios electrodomésticos a la vez.
Para afinar, descarga tu curva de carga horaria desde Datadis o la app de tu distribuidora: ahí ves la potencia máxima demandada real de cada cuarto de hora. También aparece en la factura. Mira nuestra guía de consumo de electrodomésticos para sumar bien las cargas.
Pasos para bajar la potencia
- Llama o entra en el área de cliente de tu comercializadora (Iberdrola, Endesa, Naturgy, Holaluz, Repsol…), no a la distribuidora.
- Indica la nueva potencia en punta y valle (puedes elegir dos valores distintos).
- El cambio suele ejecutarse en 1 a 5 días.
El trámite es muy barato: bajar potencia solo conlleva los derechos de enganche (~9,04 € + IVA). Ojo con la asimetría: subir de nuevo cuesta derechos de acceso y extensión de ~37-45 €/kW. Por eso conviene no apurar: deja siempre un margen de seguridad de al menos 1 kW para no tener que dar marcha atrás.
¿Qué riesgos hay? El ICP y los cortes
El contador digital lleva un ICP integrado: si superas la potencia contratada, salta y se va la luz. Restablecerla es inmediato (bajas el aparato que sobra y rearmas el interruptor), pero molesta. Trucos para evitarlo:
- Escalona los aparatos de alto consumo: no pongas horno + vitrocerámica + aire a la vez.
- Optimiza las dos potencias de la 2.0TD: baja la punta y, si cargas el coche o usas aerotermia de noche, mantén o sube la valle; es ahorro de bajo riesgo.
- Programa lavadora y lavavajillas en horas valle, cuando hay menos cargas activas.
¿Merece la pena bajar la potencia?
Si no has tenido cortes por exceso de potencia en los últimos 12 meses, casi seguro tienes margen para bajar. Recuerda que solo puedes hacer un cambio voluntario a la baja cada 12 meses (subir no tiene ese límite), así que decide bien. Casos donde conviene frenar: si tienes aerotermia (COP), vitrocerámica de inducción o coche eléctrico, el pico simultáneo manda; y con placas solares no basta el autoconsumo, porque el pico nocturno se cubre de la red.
Errores frecuentes que conviene evitar
- Bajar en verano y quedarte corto en invierno con la calefacción eléctrica.
- Confundir comercializadora con distribuidora al solicitarlo.
- Olvidar que en instalaciones de más de 20 años, vivienda nueva o Canarias puede pedirse boletín/CIE.
Antes de decidir, consulta el precio de la luz hoy y entiende qué es el PVPC para optimizar también tu consumo por horas.
¿Y en un negocio o local?
Si tu local tiene hasta 15 kW contratados, sigue en la tarifa 2.0TD y todo lo de esta guía aplica igual — con un matiz: en un comercio el pico de demanda suele caer en horario de apertura (periodo punta), así que revisa la curva de carga real en Datadis antes de recortar, y no bajes de lo que marquen tus picos de mediodía. Por encima de 15 kW se pasa a la tarifa 3.0TD, con seis periodos de potencia y control por maxímetro (pagas penalización por excederte en vez de saltar el ICP): ahí el ajuste fino tiene aún más impacto, pero conviene hacerlo periodo a periodo con la curva delante. En ambos casos, el simulador PVPC o tarifa fija te ayuda a decidir también el lado de la energía.