¿Me conviene PVPC o tarifa fija?
Comparativa solo del término de energía con la media real del PVPC. No incluye descuentos, permanencias ni servicios añadidos del mercado libre.
¿Qué te conviene?
PVPC si puedes concentrar consumo en horas valle y quieres flexibilidad sin permanencia. Tarifa fija si prefieres previsibilidad y encuentras un precio por debajo de la media del PVPC. Más en tarifas eléctricas.
¿Me conviene el PVPC o una tarifa fija?
La respuesta corta: te conviene la tarifa fija solo si el precio que te ofrecen está por debajo de la media del PVPC, que en los últimos 12 meses ha sido de 0,13668 €/kWh (energía). Si te ofrecen un precio fijo igual o superior a esa cifra, casi siempre te conviene seguir en el PVPC, sobre todo si puedes mover parte de tu consumo a las horas valle. Para tu caso concreto, mete tu consumo mensual y el precio fijo que te ofrecen en el comparador interactivo de arriba: te da el veredicto y la diferencia en €/año. Si lo que quieres es entender la tarifa regulada, lee qué es el PVPC.
¿Cómo decide el comparador interactivo qué tarifa elegir?
El simulador compara solo el término de energía: multiplica tu consumo anual (los kWh al mes × 12) por la media real del PVPC de los últimos 12 meses (0,13668 €/kWh) y por el precio fijo que introduces, y te dice cuál sale más barato y cuánto ahorrarías al año. Es una comparación neutral, sin comisiones ni rankings de comercializadoras: lo que cambia entre PVPC y tarifa fija es el precio de la energía, porque peajes, cargos, impuesto eléctrico (5,1127%) e IVA (21%) se pagan igual en ambos mercados. Para estimar el importe total de tu recibo con impuestos incluidos, usa la calculadora de factura.
¿A partir de qué precio fijo deja de convenir el PVPC?
El punto de equilibrio es la propia media del PVPC: 0,13668 €/kWh. Por debajo de ese precio, la tarifa fija te haría ahorrar; por encima, gana el PVPC. Por ejemplo, con un consumo de 270 kWh/mes (3.240 kWh/año), un precio fijo de 0.133 €/kWh supondría pagar 430,92 € de energía al año, frente a 442,84 € con el PVPC. Ahora bien, el PVPC varía cada mes: si en el futuro sube, la fija te protege; si baja, el PVPC vuelve a ganar. Cambia las cifras en el comparador de arriba para ver tu punto de equilibrio. Si dudas entre tipos de contrato, repasa las tarifas eléctricas (PVPC, fija e indexada).
¿Qué perfil ahorra más con PVPC y cuál con tarifa fija?
Más allá del precio, decide tu perfil de consumo. El PVPC te conviene si puedes desplazar la lavadora, el lavavajillas, el termo o el coche eléctrico a las horas valle (madrugada y fines de semana), si tienes tolerancia a que la factura cambie cada mes y si no quieres permanencia (el PVPC nunca tiene penalización por cambiar). La tarifa fija te conviene si tu consumo está repartido a lo largo del día y no puedes moverlo, si prefieres previsibilidad para tu presupuesto y si encuentras un precio claramente por debajo de la media del PVPC. Antes de firmar una oferta del mercado libre, revisa permanencia, servicios añadidos y si el descuento es solo el primer año; para ver cómo comparar ofertas de comercializadoras paso a paso, usa el comparador de tarifas de luz.
¿Cómo se cambia de tarifa? (y no, no se corta la luz)
El cambio lo gestiona la comercializadora a la que te vas: tú solo firmas con la nueva y ella tramita la baja de la anterior. No hay corte de suministro, no viene ningún técnico, no se toca el contador y la distribuidora (la dueña del cable) sigue siendo la misma — es un cambio puramente administrativo que tarda unos días. Para pasarte al PVPC debes contratar con una comercializadora de referencia (obligadas a aceptarte si tu potencia es ≤ 10 kW); para pasarte a una fija, con la comercializadora que elijas. El único coste posible es la penalización de permanencia si rompes antes de tiempo un contrato del mercado libre — el PVPC nunca la tiene. Mientras decides, ten el dato fresco: precio de hoy y el de mañana.